La rosácea facial se caracteriza en general por una piel muy sensible, con rojeces, y que se enrojece todavía más al entrar en un local donde el ambiente está caldeado, al exponerse al sol, con el estrés emocional, o al ingerir bebidas calientes, alcohol o picantes. En ocasiones es más conocido el término cuperosis, para referirse a las fases iniciales de la rosácea, donde aparecen rojeces en la cara pero todavía no hay lesiones inflamatorias (similares al acné, con incluso pústulas). Se trata de personas con pieles intolerantes y con problemas para encontrar una crema que les vaya bien pues, con frecuencia, algunos componentes de los cosméticos les provocan sensación de picor o de quemazón y empeoran los signos de la enfermedad. El diagnóstico y tratamiento precoz ayuda a un mejor control de los síntomas y a evitar la progresión de la rosácea.

En general, el tratamiento de la rosácea siempre requiere consultar al dermatólogo, pues hay que seleccionar el tratamiento más adecuado para cada paciente y explicar las normas básicas para evitar brotes. Entre los tratamientos para la rosácea, se puede recurrir a los clásicos, como algunos antibióticos tópicos u orales (eritromicina, minociclina, clindamicina…) o el ácido azelaico tópico. También se puede recurrir a las nuevas tecnologías y usar la luz pulsada o el láser vascular, sobre todo el láser de colorante pulsado, cuyos efectos beneficiosos sobre las rojeces y vasos dilatados son definitivos o muy duraderos, con pocos efectos secundarios, y sin alterar la vida diaria del paciente.

Es importante que las personas que padecen rosácea sepan manejar bien su problema y saber qué deben hacer y qué deben evitar, y para ello deben conocer cuáles son los desencadenantes de sus brotes. Por ejemplo, la limpieza y cuidado de la piel puede ayudar a disminuir la rosácea o, por el contrario, si se usan productos inadecuados, empeorarla. Se debe usar una limpiadora suave, sin fragancias, aplicada suavemente con las yemas de los dedos, y secar cuidadosamente con una toallita o disco absorbente de algodón. Si se lava la cara con agua, usar un jabón suave y agua templada, no caliente. Se debe usar a diario una crema hidratante con efecto barrera y, a los cinco o diez minutos, un protector solar con factor 30 o superior. Se puede usar un maquillaje ligero con efecto fotoprotector.

rosacea

Start typing and press Enter to search