Eczema seborreico

La dermatitis seborreica o eczema seborreico es una enfermedad dermatológica crónica y recurrente, muy frecuente en la población general, de carácter inflamatorio, que habitualmente aparece en zonas donde hay más acúmulo de glándulas sebáceas, como los laterales de la nariz, el entrecejo, las orejas, el cuero cabelludo y la parte anterior y central del tórax. En ocasiones, también puede afectar los pliegues cutáneos, como las axilas o las ingles, los párpados (blefaritis seborreica) y la zona genital. Se caracteriza por eritema o rojez, descamación y, a veces, picor. En el cuero cabelludo, algunas veces la dermatitis seborreica puede ser tan intensa que produce una costra blanquecina, por lo que el dermatólogo debe hacer el diagnóstico diferencial con la psoriasis de cuero cabelludo. Existen formas infantiles, en los primeros meses de vida, que pueden afectar todo el cuero cabelludo, la cara o incluso todo el cuerpo, pero son muchos más frecuentes las formas leves y del adulto.

La dermatitis seborreica se ha asociado con un hongo presente habitualmente en nuestra piel (P. ovale) y, entre otras cosas, con el estrés emocional, motivo por el cual pueden aparecer brotes asociados a exámenes, la regla, problemas laborales, ingresos hospitalarios, etc. Dado el carácter recidivante y crónico de la dermatitis seborreica, no se debe abusar de las cremas de corticoides que, aunque pueden hacer desaparecer las lesiones, pueden ocasionar un efecto rebote al retirarlas, con empeoramiento del eczema. Además el uso mantenido de corticoides puede producir efectos secundarios como atrofia de la piel con aparición de capilares y arañas vasculares y, en casos extremos, estrías.

Se aconseja restringir los tratamientos más intensos a los periodos más molestos, no seguir tratamientos que no estén indicados por el dermatólogo u otro médico, evitar agresiones ambientales (aire, frío o sol excesivos) y usar tanto productos de limpieza facial y corporal como cosméticos testados dermatológicamente. Pequeñas exposiciones solares pueden ser beneficiosas para atenuar la dermatitis seborreica. A veces se pueden asociar cremas con efecto antifúngico para tratar o prevenir las lesiones de eczema seborreico.